El precio que anuncia la marca no suele ser el precio de tarifa
Es la confusión más habitual al comparar coches eléctricos chinos. La cifra grande de la web de la marca casi nunca es el PVP: es lo que pagarías después de restar la ayuda pública, el descuento de la marca, el del concesionario, a veces una condición de financiación y a veces la entrega de un coche viejo.
El resultado es que dos coches con el mismo precio de tarifa pueden aparecer anunciados con miles de euros de diferencia, sólo porque uno descuenta más cosas que el otro.
Un ejemplo real
El Leapmotor B10 se anuncia habitualmente «desde 22.500 €». Su precio de tarifa es de 27.000 €. La diferencia son la ayuda del Plan Auto+ adelantada por la marca y una bonificación CAE.
Omoda hace lo mismo con el 5 EV: el titular de 22.890 € incluye, según su propia nota legal, descuento de marca y concesionario, achatarramiento, descuento por financiación, bonificación CAE y el adelanto del Plan Auto+.
Ninguna de las dos cifras es falsa. Simplemente no son comparables entre sí, ni con el precio de tarifa de un tercer modelo.
La ayuda no es un descuento en el concesionario
Aunque muchas marcas la adelanten en la factura, la ayuda pública es una subvención que se solicita y se concede después de la compra, con su propio trámite y sus propios plazos. Que la marca la adelante es una facilidad comercial, no un cambio en cómo funciona.
Esto importa por dos motivos: la concesión no es automática, y una subvención puede tener consecuencias en la declaración de la renta del año siguiente. Antes de contar con el dinero, conviene confirmar ambas cosas.
Condiciones que suelen aparecer
Las ayudas de este tipo suelen ir ligadas a alguna combinación de: achatarrar un vehículo antiguo, un límite de precio del coche nuevo, matricularlo a tu nombre y mantenerlo un tiempo mínimo. Cada convocatoria fija las suyas.
Los importes, los plazos y los requisitos cambian de una convocatoria a otra, así que aquí no publicamos cifras: quedarían desactualizadas antes de serte útiles. Consúltalos en la fuente oficial del plan y en tu comunidad autónoma, que a veces añade ayudas propias.
Dónde se solicita: en tu comunidad autónoma, no en el Estado
Es el punto que más despista. Los planes estatales de este tipo se dotan con fondos nacionales pero los gestiona cada comunidad autónoma, así que la solicitud se presenta en la sede electrónica de tu comunidad, no en un portal único del Gobierno.
De ahí se derivan tres cosas prácticas: los plazos no son iguales en toda España, el presupuesto es por comunidad y puede agotarse en una mientras en otra sigue abierto, y algún requisito puede variar de una convocatoria a otra.
Para localizar la tuya, el Punto de Acceso General de la Administración enlaza con todas las administraciones autonómicas, y el Ministerio para la Transición Ecológica publica la información del plan estatal vigente.
Los pasos, en orden
1. Comprueba la convocatoria de tu comunidad antes de comprar: si está abierta, qué exige y si queda presupuesto.
2. Mira si la compra debe ser posterior a la apertura del plazo. En algunas convocatorias, un coche comprado antes no es subvencionable, y eso no tiene arreglo después.
3. Compra y matricula el coche a tu nombre. Si vas a achatarrar, tramita la baja definitiva del vehículo antiguo y guarda el certificado.
4. Reúne la documentación y presenta la solicitud en la sede electrónica de tu comunidad. Necesitarás firma digital: certificado electrónico o Cl@ve.
5. Espera. Entre la solicitud y el cobro suelen pasar meses. Si la marca te ha adelantado la ayuda en la factura, esto no te afecta al bolsillo, pero el expediente sigue siendo tuyo.
Documentación que suele pedirse
DNI o NIE, factura de compra, permiso de circulación y ficha técnica del coche nuevo, certificado de baja definitiva si hay achatarramiento, y un certificado de titularidad de la cuenta donde quieres cobrar.
Antes de hacerlo por tu cuenta, pregunta en el concesionario: la mayoría tramita la solicitud por ti, y es la vía habitual cuando la marca adelanta la ayuda.
Qué precio verás en esta web
Siempre el precio de tarifa (PVP), sin ayudas ni descuentos, y tomado de una sola fuente para todos los modelos. Es el único criterio con el que la comparación entre coches significa algo.
Por eso algunos modelos aparecen aquí más caros que en la web de su marca. No es un error: es la misma cifra medida de la misma manera para todos.